LA HISTORIA DE LA IGLESIA
DEL NUEVO TESTAMENTO

LA ERA DE LA TRANSICIÓN (100-313 D.C.)

Cronología
El siglo II
El siglo III
El siglo IV
Los errores y herejías predominantes
Los grupos neotestamentarios de este periodo
Los Montanistas
Los Novacianos


Esta época de transición empezó con fuertes persecuciones de cristianos por parte del gobierno pagano de Roma. Esta época terminó cuando el cristianismo llegó a ser la religión oficial y predominante del Imperio. Durante las diez grandes persecuciones romanas de los primeros tres siglos, el cristianismo comenzó a demostrar el principio histórico de que "la sangre de los mártires es la simiente de la iglesia". Esta época terminó cuando Constantino proclamó el Edicto de Milán (313 D.C.) el cual reconoció al cristianismo como una religión (como una religión legal-mente aceptada).

LA CRONOLOGÍA EL SIGLO SEGUNDO

98-117 D.C. El reinado de Trajano
112 Plinio persiguió a los creyentes de Bitinia
115 El martirio de Ignacio
117-138 El reinado de Adrián
138-161 El reinado de Antonino Pió
140 Marción, líder hereje (¿gnóstico?)
156 El martirio de Policarpo
161-180 El reinado de Marco Aurelio
163 El martirio de Justino Mártir
172 La Controversia Montañista
177 La gran persecución de cristianos en Lyons
178 Ireneo, obispo de Lyons
180-192 El reinado de Cómodo
193 El reinado de Pertinax y Didius Juliano

EL SIGLO TERCERO

193-211 El reinado de Séptimo Severo
202 Tertuliano se unió a los Montañistas
203 El levantamiento de Orígenes
211-217 El reinado de Caracalla
218-222 El reinado de Elagabalus
220 La muerte de Clemente de Alejandría
222-235 El reinado de Maximino Thrax
236 La muerte de Hipólito
238-244 El reinado de Gordiano I,II,III
242 Mani empezó su enseñanza (Maniqueismo)
244-249 El reinado de Felipe el Árabe
249-251 El reinado de Decio
247-251 Los Godos atacaron al Imperio Romano, Decio fue asesinado
251 El cisma y la controversia de los Novacianos
251-253 El reinado de Gallo
253-260 El reinado de Valeriano
254 La muerte de Orígenes
255-256 La controversia acerca del bautismo
257 El edicto de Valeriano en contra de los cristianos
258 La muerte de Cipriano
259 Los Godos invadieron Asia Menor
260-268 El reinado de Gallieno
260 El primer edicto de tolerancia para los cristianos
262 El sínodo romano en contra de Sabelios y Dionisio de Alejandría
268-270 El reinado de Claudio II
269 El sínodo de Alejandría en contra de Pablo de Samosata
269 Los Godos fueron derrotados en Nish por Claudio II 270-275
El reinado de Aurelio 271
Los Bárbaros invaden Italia 275-276
El reinado de Tácito 276-282
El reinado de Probo 276
Mani fue crucificado en Persia 282-283
Los reinados de Caro, Carnio, y Numerianos

EL SIGLO CUARTO

284-305 El reinado de Diocleciano
303 El comienzo de la gran persecución de los creyentes por parte de Diocleciano
306-323 Los reinados de Constantino y Licinio "Augusto"
312 El cisma de Donato en el norte de África
313 El Edicto de Milán, el cristianismo fue reconocido como una religión autorizada
[NOTA: Algunas de estas fechas son aproximadas y son generalmente aceptadas como fieles. La cronología de esta época está correlacionada con los reinados de emperadores
romanos, puesto que las diferentes persecuciones, documentos y hechos históricos están
registrados en esta forma.].

LOS ERRORES Y HEREJÍAS PROMINENTES

Hubo tres errores o herejías que se desarrollaron durante esta época: Primero, el error del eclesiasticismo. El patrón del Nuevo Testamento para la iglesia estaba contenido (limitado) dentro de la iglesia local (tomando en cuenta que el oficio apostólico terminó con la muerte de los apóstoles originales.) Cualquier oficio fuera de la iglesia local era completamente desconocido. Durante este período (100-313 D.C.), una jerarquía eclesiástica se desarrollaba gradualmente en algunas iglesias y en diferente áreas geográficas.

El sistema de la jerarquía religiosa antibíblica creció hasta que incluyó no solamente a los obispos locales, sino también a los obispos parroquiales (los que capacitaban a otros ministros o tenían escuelas), los obispos monárquicos (los obispos que ejercitaban autoridad sobre otras iglesias locales), y los obispos metropolitanos, (noten que solo los obispos locales tienen un fundamento bíblico). Por fin esta jerarquía religiosa se unió al Estado bajo el emperador Constantino. Por causa de este eclesiasticismo antibíblico muchas iglesias se separaron a sí mismas de este sistema apóstata y continuaban manteniendo la forma de gobierno (de la iglesia) enseñado en el Nuevo Testamento. La división entre las iglesias sobre este asunto fue una tendencia marcada durante este período de transición.

[NOTA: Aunque el término "obispo metropolitano" no fue usado legalmente hasta el Concilio de Nicea en 325 D.C., el sistema había sido formado antes. Fue formándose gradualmente para asumir su papel como el complemento religioso del Estado Romano.] La segunda gran herejía fue la de la regeneración bautismal. Hay evidencias de este error fatal desde el segundo siglo. Mientras que el símbolo (el bautismo) reemplazó a la realidad (la salvación) muchas iglesias llegaron a ser más mundanas y más apartadas del patrón del Nuevo Testamento, puesto que aumentaba su membresía con miembros no convertidos. No obstante, hasta aquel tiempo, el modo de bautizar fue todavía por inmersión (la inmersión continuó como el modo común hasta el siglo XIII) y fue limitado casi exclusivamente a los adultos.

La tercer herejía fue la del bautismo infantil, la cual comenzó en algunos casos aislados cerca del fin de este período. Tertuliano escribió en contra de esta práctica, aunque según los historiadores fue algo raro en aquel tiempo. El bautismo infantil fue el resultado lógico de la regeneración bautismal e históricamente fue inevitable.

Así pues, durante esta época de transición, la historia fue testigo de una división gradual entre las iglesias del cristianismo primitivo. Esta división fue el resultado de un alejamiento progresivo de la doctrina y la práctica del Nuevo Testamento. Las iglesias apóstatas, se llenaban a sí mismas con miembros no regenerados, eran negligentes en la disciplina, mundanas, orientadas políticamente y cada vez más pragmáticas en su carácter. Estas iglesias establecieron un gobierno el cual seguía el patrón del Estado y sustituyeron los símbolos por las cosas reales del evangelio. Otras iglesias se separaron a sí mismas de ellos y sostenían fielmente los principios del Nuevo Testamento.

LOS GRUPOS NEOTESTAMENTARIOS DE ESTE PERIODO

Las iglesias neotestamentarias fueron establecidas a través del Imperio Romano y más allá de él. Los creyentes en las Islas Británicas sostenían el patrón del Nuevo Testamento hasta la llegada de Austin en el año 597 D.C. y luego fueron forzados a someterse al Imperio Romano en el Sínodo de Whitby en el año 664 D.C. En los lugares retirados de Asia Menor y en las Montañas de Tauro (al sureste del Mar Negro), el cristianismo neotestamentario floreció y no sufrió ninguna molestia por parte de la Iglesia Estatal hasta el siglo VIL En el norte de África muchas iglesias permanecieron fieles a la fe. En todas las montañas y las regiones forestales de Europa a donde los creyentes y las asambleas habían huido para evitar la persecución de la Roma pagana, el cristianismo del Nuevo Testamento continuaba existiendo con tenacidad.

LOS MONTANISTAS (Del siglo II al siglo VIII)

El primer grupo distinto que surgió para enfrentar este alejamiento de la práctica del Nuevo Testamento fueron los Montañistas. Montano fue originario de Frigia y el movimiento de protesta llevó su nombre.

[NOTA: Los Montañistas solamente representaron un intento de mantener el cristianismo primitivo y se caracterizaron por una reacción muy fuerte en su disciplina, sus normas morales, y su separatismo en comparación con las iglesias mundanas y corruptas de aquel tiempo. Por lo tanto los Montañistas realmente no se originaron con Montano, pero el movimiento contemporáneo del segundo siglo fue identificado con su nombre. Este principio de identificar a un grupo con un líder prominente se ha repetido muchas veces en la historia (por ejemplo: los Novacianos, los Donatistas, los Paulicianos, los Valdenses, los Petrbrusianos, los Henricianos, los Arnoldistas, los Lolardos, los Husitas, etc.)]. El movimiento montañista fue ortodoxo en su doctrina; se distinguió por su protesta en contra de la falta de disciplina, la mundanalidad y la falta de la piedad vital. El movimiento fue un intento de restaurar (aunque tenía una tendencia legalista) el cristianismo primitivo en la práctica. El historiador Moller dice:

"No obstante, el Montañismo no fue una forma nueva del cristianismo, ni tampoco fue una secta nueva. Al contrario, el Montañismo fue simplemente una reacción por parte de la iglesia primitiva en contra de la tendencia prominente de aquel día - que fue la de hacer un arreglo con el mundo y adaptarse cómodamente a él." (Schaff-Herzog Encyclopedia, II, p.1562) Los Montañistas argumentaban que cualquiera que hubiera renunciado a su fe y su Señor bajo la persecución romana, debería ser "rebautizado" antes de ser readmitido a la membresía de la iglesia, porque había renunciado a Cristo. En este punto ellos luchaban por una membresía regenerada de la iglesia y por una disciplina fuerte dentro de ella. Además, los Montañistas bautizaron a todos los que entraron en su grupo, declarando que el bautismo no tenía ningún significado si no estuviera acompañado por la fe personal en Cristo (así pues, ellos fueron el primer grupo conocido como "Anabautista"). La evidencia histórica manifiesta que sostenían tenazmente la salvación por gracia, el bautismo de creyentes por inmersión y estaban fuertemente en contra de cualquier alianza con el mundo (incluyendo el Estado).

Este grupo ha sido acusado de varios errores. Como por ejemplo, que ellos supuestamente no aceptaron el Antiguo Testamento. En realidad rechazaron la jerarquía eclesiástica que prevalecía en algunas iglesias y que fue defendida por una mentalidad basada en el Antiguo Testamento. La acusación de que Montano creía que él mismo época el Espíritu Santo, es probablemente una gran exageración.

El historiador Mosheim aceptó estos cargos y escribió en su libro que Montano había reclamado ser el Consolador. Pero su traductor en una nota corrigió lo que Mosheim había escrito y dijo: "los que dicen que Montano reclamó ser el Espíritu Santo están equivocados", (citado por Jarrell, pp.71-72)

Este grupo atrajo muchos adherentes de entre las personas importantes y educadas quienes luchaban por una iglesia "pura" de acuerdo con el patrón del Nuevo Testamento. Tertuliano, una de las figuras más grandes de aquel tiempo, se unió a ellos.

El famoso Tertuliano se unió con este grupo (alrededor del año 200 D.C.) y escribió muchos libros en defensa de sus creencias. Cabe señalar aquí que varias herejías fueron atribuidas a esta gente, tocante tanto a su fe como a su práctica. Pero al considerar que un hombre tal como Tertuliano, (con muchas otras personas eminentes) llegó a ser su defensor, parece disminuir en cierta medida el cuadro obscuro que muchos han dibujado respecto a su ignorancia y fanatismo. (David Benedict, A General History of the Baptist Denomination, p.4)

Así, pues, se puede demostrar históricamente que los Montañistas estaban entre el número de creyentes e iglesias neotestamentarias y que no formaron parte de la apostasía que crecía en aquel tiempo. El nombre "Montañista" y las así llamadas iglesias montañistas, continuaron hasta el siglo VIII, extendiéndose en el norte de África, Asia Menor y Europa.

LOS NOVACIANOS (Del siglo III al siglo VIII)

El segundo movimiento o grupo destacado durante esta época fueron los Novacianos. Ellos recibieron su nombre ya sea de Novaciano un líder en la iglesia de Roma, o de Novato, un disidente de la iglesia de Cipriano en Cartago en el norte de África, quien unió fuerzas con Novaciano en Roma. El impulso de este movimiento fue el mismo como el de los Montañistas en el siglo anterior -la falta de disciplina, la mundanalidad y la readmisión de aquellos que habían apostatado bajo la persecución. Los Novacianos luchaban por los mismos motivos que tenían los Montañistas: la disciplina, la separación y una membresía regenerada. Novaciano estuvo en contra de que los apóstatas fueron admitidos de nuevo en la iglesia y así las iglesias del movimiento novaciano practicaron la "comunión estricta" de acuerdo con su disciplina. Por causa de este distintivo como iglesias "puras" eran llamados los "Cathari" (de la palabra griega que significaba purificar o "Puritanos"). Este nombre continuaría siendo empleado hasta la Reforma Protestante y caracterizó a tales grupos, especialmente a los Paulicianos en los subsiguientes siglos.

[NOTA: El origen de la separación de este movimiento fue la elección de Cornelio como obispo de Roma después de la muerte de Favian. La mayoría de los miembros la iglesia se pusieron del lado de Cornelio quien abogó por la readmisión de los que habían apostatado bajo la persecución del Emperador Decio. La minoría eligió a Novaciano aún en contra de su voluntad y se separaron de la mayoría causando así una división completa en la asamblea. Cornelio en Roma y Cipriano en Cartago escribieron muchas cosas perjudiciales en contra de Novaciano para desacreditarlo.]

Las iglesias novacianas fueron fuertes a través del Imperio Romano y prosperaron aún durante la gran persecución. En el año 331 Constantino después de haber fallado en su intento de reconciliarles con la Iglesia Católica , se puso en contra de ellos y los Novacianos cayeron bajo la malvada mano de la Iglesia Estatal.

Las doctrinas de los Novacianos eran idénticas al patrón del Nuevo Testamento. Según Crispin, un historiador francés romanista, ellos sostenían cuatro cosas básicas: 1) la pureza en la vida de los miembros de la iglesia (una membresía regenerada), 2) una disciplina adecuada en la iglesia, 3) la independencia de cada iglesia local, 4) demandaron un nuevo bautismo de aquellas personas cuyo primer bautismo era dudoso (en ese tiempo empezaron a rechazar el bautismo de las iglesias que habían empezado a volverse apóstatas). Así es que empezaron a llevar el nombre "Anabautistas". El historiador Mosheim (luterano) aunque él no estaba de acuerdo con esta división que vino en la iglesia visible, escribió:

" Este grupo no puede ser culpado de haber corrompido las doctrinas del cristianismo por sus opiniones.... No había diferencia en cuanto a las doctrinas entre los Novacianos y los otros cristianos. Lo que peculiarmente los distinguía era su abierta oposición a la readmisión en la comunión de la iglesia a aquellos que después del bautismo habían cometido muchos crímenes graves, aunque no pretendieron que los tales fueron excluidos de la posibilidad o esperanza de salvación. Ellos consideraban la iglesia cristiana como una sociedad donde imperaban umversalmente la virtud y la inocencia ... y en consecuencia, ellos consideraban cada sociedad que readmitía en su unión a los que habían cometido las más viles ofensas, como no merecedora del título de verdadera iglesia cristiana. Por esa razón tomaron el título de "Cathari", es decir, "puras".... los Novacia obligaban a los que venían a ellos del cuerpo general de cristianos a someterse a ser bautizados una segunda vez, como una preparación necesaria para entrar en su sociedad." (Mosheim, Institutes of Ecclesiastical History, I, p.84.)

Por lo tanto, las iglesias novacianas fueron neotestamentarias en sus doctrinas y práctica, sosteniendo fuertemente los principios esenciales del evangelio y de la iglesia local.

Dos calumnias han sido atribuidas a Novaciano para desacreditarlo: primero, que fue bautizado por aspersión en vez de inmersión. Y si este registro es verdadero, por lo menos fue un intento de cubrir el cuerpo con el agua. El agua fue echada en su derredor y sobre él, cubriéndolo tanto como fue posible, puesto que estaba enfermo en la cama. Es muy probable que luego fuera rebautizado. Pero esto no tiene ninguna implicación para las iglesias novacianas, puesto que no recibieron su bautismo de él, ni tampoco estaban conectadas orgánicamente con su iglesia. Segundo, él ha sido caricaturizado como un egoísta en su elección como obispo durante la división de la iglesia de Roma. Schaff el historiador protestante, afirma, "Novaciano en contra de su voluntad, fue escogido como obispo por la oposición" (Phillip Schaff, "History of the Christian Church", II, pp. 196-197). Estas calumnias fueron evidentemente levantadas por Cipriano, quien se esforzó por desacreditarlo. El historiador Robinson dice:

"La historia de Novaciano es muy larga, y semejante a la historia de otras en condiciones similares, está llena de fábulas y calumnias. No debemos juzgar su carácter basado en lo que dijo Cipriano ni tampoco basándonos en lo que dijeron los paganos, puesto que los dos estaban en contra de él." (Robinson, Ecclesiastical Researches, p.126) Una cita más debe terminar la búsqueda de herejías en las iglesias novacianas:

Algunos han dicho que Hipólito fue un Novaciano, y así han concluido que los Novacianos habían creído en la salvación por bautismo. Pero el historiador Armitage dice que Hipólito sufrió el martirio alrededor de 235-239 D.C. Puesto que la división novaciana no comenzó hasta el año 251 D.C. es imposible que Hipólito fuera un Novaciano. (Thomas Armitage, A General History of the Baptists, p. 148)

Las iglesias novacianas eran iguales a las iglesias montañistas en sus doctrinas, en su práctica y en su protesta. El nombre "Novaciano" continuaba hasta el siglo VIII, y fue usado para describir a las iglesias primitivas, sinónimo con el nombre "Montañista". El Dr. J.M. Cramp resumió su posición histórica como centrada en la naturaleza de la iglesia:

Los Novacianos estaban fuertemente en contra del bautismo infantil. Cualquier iglesia que aceptó esta práctica nueva no pudo mantener la pureza por la cual los Novacianos luchaban.... Podemos concluir sin lugar a dudas que las iglesias novacianas no participaron en esta innovación, y por lo tanto eran semejantes a las iglesias que se llaman Bautistas hoy en día, adhiriéndose a la práctica apostólica y primitiva respecto a este punto. (J.M. Cramp Baptist History, pp.58-59).

(Tomado del libro "La Iglesia del Nuevo Testamento" por William R. Downing)

 

 

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